El deseo profundo de Misericordia es de dar nuevos misionarios a la Iglesia. Aquellos voluntarios se comprometen, para una estancia corta (1 a 3 meses) o larga (1 a 2 anos), a participar concretamente a la misión de la Iglesia viviendo con los mas pobres.

Son enviados por la Iglesia. Viven en el corazón de los barrios pobres, se hacen hermanos y hermanas de los mas abandonados y viven una vida cotidiana de oración. Se comprometen cada día a servir los mas pobres a través del establecimiento y el desarrollo de proyectos concretos de caridad (guardarropa, comedor de beneficencia, tutoría, etc.)

También quieren servir la Iglesia anunciando, en el pleno respeto de cada uno, y sin ninguna forma de proselitismo, la Buena Noticia del Evangelio. Considerando el don de la fe como el don el mas precioso que viene del corazón de Dios mismo, participan a que todos encuentren en ellos ese tesoro.

De diversos y varios horizontes, los voluntarios son jóvenes solteros o parejas qui quieren responder a la llamada de la Iglesia dando de su tiempo y poniendo sus competencias profesionales al servicio de los mas pobres.

Enviados a través de la organización Voluntariado Internacional de Solidaridad (VSI), los voluntarios trabajaran todo los días en los diferentes proyectos implementados por Misericordia:

– La primera urgencia: banco alimentario, guardarropa.

-La educación: animación en la calle, apoyo escolar, biblioteca de calle.

– La salud: clínica comunitaria, farmacia solidaria.

Esos proyectos son siempre implementados después de visitas diarias en el barrio. En efecto, esas visitas permiten preservar una dimensión de proximidad para evaluar y ajustar, si es necesario, el trabajo de desarrollo ejecutado.